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El derecho a desconectar

¿Desconectamos realmente al salir del trabajo o seguimos enganchados a nuestras tareas laborales? Aunque pensemos que somos libres, diversos estudios aseguran que quienes tienen un smartphone o cualquier dispositivo conectado a su cuenta del trabajo, al llegar a casa siguen contestando mails hasta altas horas de la noche.

Trabajando a altas horas de la noche. Derecho a desconectar al salir del trabajo

Es verdad que las nuevas tecnologías no contribuyen a esta desconexión y, además, alimentan peligrosamente la adicción al trabajo de los workaholics. Pero lamentablemente existe un grupo de afectados que no pueden desconectar aunque quieran, a quienes no les queda otra que seguir conectados si no quieren ser despedidos. ¿Eres tú uno de ellos?

24 horas trabajando

Si tenemos un jefe que nos exige seguir conectados al salir de la oficina, lo más normal es que pasemos más de las ocho horas reglamentarias en la office.

Esta exigencia es tan perjudicial para el trabajador como para quien la alienta. Y es que cuando un trabajador mete más horas de trabajo de las recomendadas un día tras otro, se quema. Llega un momento en que deja de ser productivo. Su energía acaba gastándose como el sabor de un chicle después de mascarlo durante horas.

Trabajador agotado. Derecho a desconectar al salir del trabajo

El futuro parece traer sanciones a estas prácticas

En 2016 el gobierno de Francia tomó cartas en el asunto, sancionando por ley a las empresas en las cuales se detectara el envío de mails fuera del horario de trabajo.

Ahora, en Nueva York, un nuevo proyecto de ley tiene como objetivo convertir en ilegal que los empresarios soliciten a sus trabajadores que consulten las comunicaciones de empresa fuera del horario laboral.

Sanción a empresarios por obligar al trabajador a seguir trabajando fuera de horarios de trabajo.

¿Utopía o realidad?

El procedimiento para la aprobación de esta ley neoyorquina se pondrá en marcha en verano y para finales de 2018 se conocerá si se aprueba o no. Así que, ¡crucemos los dedos!

Como pasa con todo, si esto funciona en Nueva York puede funcionar en cualquier lugar del mundo. Porque aunque muchísimos neoyorquinos sean precisamente unos workaholics, también se caracterizan por ese positivismo americano de poder lograr todo lo que se propongan. Como ya decía Barak Obama: Yes we can!

Trabajador con actitud positiva. Derecho a desconectar del trabajo.

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Fuente vía: Fast Company 

 

El derecho a desconectar