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Los secretos del ADN atrapados por una avalancha de datos

BGI con base en China es uno de los mayores institutos de investigación genética a nivel mundial, contando con 167 secuenciadores de ADN capaces de producir el equivalente a 2,000 genomas humanos por día.

BGI genera tanta información que le es imposible transmitirla a sus colaboradores y clientes vía internet, ya que esto tardaría semanas. En vez de eso, han optado por enviarla en discos duros por transporte urgente tipo FedEx.

“Suena a una solución analógica en una era digital” confiesa Sifei He, encargado del área de “cloud computing” en BGI (Beijing Genomics Institute), pero por el momento, reconoce, es la mejor solución.

La secuenciación de ADN está atrapada en una avalancha de datos. La secuenciación es cada vez mas rápida y barata, tal como predice la ley de Moore, y como resultado, se está sobrepasando la capacidad de los investigadores de almacenar, enviar y especialmente analizar los datos.

“El análisis de los datos es ahora el principal cuello de botella” cuenta David Haussler, director del centro de Ciencia e Ingeniería Biomolecular de la universidad de California. “Cuesta mas analizar un genoma que secuenciarlo”.

Este puede ser el principal causante de retraso de la implantación de la secuenciación de ADN en la medicina del día a día. En apenas un año o dos, el coste de determinar la secuencia completa del ADN de una persona podría ser menor de 1.000$, pero este coste no tendría en cuenta el coste de analizar e interpretar esos resultados, que son los que dispararían el coste final. El coste de secuenciar el genoma humano – los 3.000 millones de bases de ADN existentes en los cromosomas humanos – ha variado de los $8.9 millones en julio de 2007 a los $10.500 del pasado Julio de 2011.

Este nuevo reto de analizar, almacenar y transmitir tan ingente cantidad de información está abriendo nuevos campos de investigación y de negocio. En torno a esta industria están surgiendo numerosas compañías de bioinformática, como SoftGenetics, DNAStar, DNAnexus y NextBio, a la espera de poder aportar soluciones a los nuevos retos de la ciencia.

Parece claro que el futuro de las investigaciones genéticas pasa por nuevos avances en el análisis y almacenamiento de datos, así como de la participación de grandes empresas como Google, con recursos y centros de datos capaces de abordar gran parte de estos proyectos.

La pregunta que queda en el aire es ¿Una vez que dominemos el ADN… cual será el siguiente paso?

 

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